Invierno!!!
Sí, jejeje... pero mientras tanto, iremos disfrutando del maravilloso otoño que estamos teniendo, con temperaturas que aún animan a despojarse de las capas de más para sentir la brisa en la piel.
Después de unas vacaciones, finalmente extendidas más allá de lo que habría sido recomendable, me incorporo a la rutina, ahora difícil de llevar.
He disfrutado tanto de estas tres semanas de "pause", que se me ha hecho duro volver a "tomar los hábitos". Y a ello han contribuido, además, las múltiples y fastidiosas dolencias físicas que me han afectado durante el mes de octubre.
Conclusión: esto de salirse del camino, no lo llevo del todo bien... El cuerpo protesta y se manifiesta por medio de numerosos achaques, a cual más latoso.
El caso es que comencé mi "deshabituación triatlética" con una semanita en Cádiz, disfrutando de numerosos paseos por la playita (y algún baño), partidas de Buzz, cartas y cenas deliciosas.

Después, llegaron Wroclaw y Cracovia y las visitas a Wielizcka y Auschwitz, ambas sobrecogedoras por muy diferentes motivos.


Y todos estos movimientos se han visto algo dificultados por una molestia en la planta del pie izquierdo, que llevo un mes sin recuperar y por una contractura en el trapecio (también izquierdo), que me llevó a una primera visita al fisio, aún en pretemporada.
Ahora, tras una conjuntivitis que se ha ido como vino y los síntomas iniciales de un proceso catarral... he vuelto a la carga con los entrenos (Bueno... lo de carga, por decirlo de algún modo!)